Documento 20140206 fracking water

FRACKING CON RESPONSABILIDAD Y VIGILANCIA

lunes, 09 de septiembre de 2019 a las 05:43 AM Columnas

Desde hace varios años se viene discutiendo en el país si se debe o no utilizar la técnica de Fracking o fracturamiento hidráulico para la extracción de gas y petróleo del subsuelo, las dos posturas diametralmente distintas en esta discusión han hecho de este, un largo debate en el que la comunidad ha quedado en la mitad y con temores infundados.

La determinación del Concejo de Estado de aplazar su decisión sobre si levanta la suspensión de las normas para desarrollar el Fracking en Colombia, ha dilatado más este debate que tiene en vilo a la industria por el riesgo que implicaría perder la autosuficiencia energética del país.

La preocupación que genera la desenfrenada caída en las reservas de petróleo, que en el año 2002 se encontraba en 3.232 millones de barriles y que hoy se encuentra en 1.987 millones, cifras que proyectan un autoabastecimiento de máximo 6 años. Además de la incertidumbre por las bajas reservas de gas, que se estiman para no más de 10 años, nos llevan a ver la implementación del Fracking como esa respuesta para evitar una crisis que conduzcan a Colombia hacia la perdida de su autosuficiencia y competitividad, sin mencionar la grave afectación que dicho escenario causaría al bolsillo de los colombianos.

Es entendible que esta técnica de fracturamiento hidráulico tenga sus detractores por los efectos que puede causar su mala implementación pero hoy podemos contar con ejemplos de países como: Estados Unidos, China, México, Canadá y Argentina que han implementado con responsabilidad y de manera exitosa este procedimiento. Lo que demuestra que el Fracking es una buena alternativa si se hace de manera correcta, controlada y responsable, de tal forma que no produzca consecuencias negativas para el medio ambiente.

Sería absurdo y generaría un alto costo para los colombianos perder nuestra autosuficiencia energética para las próximas décadas, tener que recurrir a la importación de gas natural teniendo nuestros propios recursos es una opción que no nos podemos permitir. Por lo tanto, tenemos que usar las tecnologías que estén al alcance para asegurar nuestro autoabastecimiento en los próximos años, no podemos depender de otros países para poder tener gas, por eso se hace necesario explotar los recursos naturales que tenemos pero de manera responsable y con vigilancia por parte de las autoridades ambientales y entes de control. Es indispensable trabajar en la creación de políticas públicas para la exploración y extracción de yacimientos no convencionales mediante el Fracking, que se construya una normativa solida sobre la técnica, operativa y ambiental que se debe implementar para esta práctica.

Expertos calculan que implementando la técnica del Fracking, las reservas de hidrocarburos se podrían aumentar hasta cinco veces. Según la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP) el fracturamiento hidráulico representaría para Colombia la oportunidad de generar ingresos fiscales por $1,5 billones anuales en impuestos, derechos económicos contractuales, dividendos y regalías.

Infortunadamente, no podemos reemplazar de un día para otro nuestra dependencia a los hidrocarburos, ojalá tuviéramos en nuestro país un desarrollo pleno en energías renovables para no tener que recurrir a estas técnicas pero la realidad es que el futuro de las nuevas generaciones de colombianos está en nuestras manos y sino actuamos responsablemente se verá afectado de manera irreversible.

Profundizando el debate en los distintos escenarios, el año pasado desde la Presidencia de la Comisión Quinta del Senado, lideré una serie de foros sobre el Fracking en distintas ciudades para escuchar a las comunidades y nutrir los argumentos con conocimientos técnicos por parte de los expertos. Como resultado se enriqueció el debate, con el que siempre buscamos que se asegurara la protección de los derechos individuales y colectivos, ante esta discusión que es fundamental para el futuro del país, en términos económicos y ambientales. El hecho de colocarle colores políticos a este debate ha desviado su camino, que debe ser el de la socialización con la comunidad, el bienestar de los colombianos y el respeto por el medio ambiente, esperamos que la decisión que tome el Concejo de Estado en los próximos días sea a favor del Fracking responsable y el futuro de Colombia.