 Un Gobierno como el del Presidente Juan Manuel Santos que ha hecho un gran esfuerzo por expedir el nuevo sistema general de regalías y modernizar el sector minero energético a niveles insospechados hace pocos años, no puede ser indiferente a lo que la explotación minera de Cerro Matoso representa para el país, la región y el Departamento de Córdoba. Se ha venido comentado sobre un supuesto vencimiento del contrato respectivo el próximo mes de septiembre, cuando lo cierto es que el Gobierno del Presidente Álvaro Uribe Vélez dejó firmada la prórroga hasta el año 2029, razón por la cual la empresa multinacional BHP Billiton tiene todo el soporte legal para seguir produciendo cerca de 50.000 toneladas anuales de níquel en la mina de Cerro Matoso, jurisdicción del Municipio de Montelíbano, Córdoba, en forma de ferroníquel, una aleación de hierro y níquel.
Especialistas y autoridades departamentales y locales opinaban por estos días que la prórroga no podía darse a puertas cerradas sino de manera transparente y abierta para que la comunidad conozca en detalles los términos de esa negociación y no exista duda alguna sobre los beneficios que debe reportar al país y a la región. En estos momentos se está tratando de concertar una prórroga pero no la del 2029, sino la que va hasta el 2049 y ese es otro cantar. La empresa minera de Cerro Matoso estuvo recientemente en el ojo del huracán al pagar 35.318 millones de pesos (19,6 millones de dólares) que se le reclamaban por parte del Gobierno central, a raíz de una liquidación equivocada de regalías. No se tiene certeza respecto del tiempo en que pudo existir ese error, pero muchos creen extraño que se haya admitido justo cuando se concretaba ampliar el contrato por otros cinco lustros y dos años más. De acuerdo con voceros gubernamentales, entre el 2005 y el 2008 la empresa anglo australiana incurrió en esa mala liquidación de regalías, pero mi preocupación principal hoy se refiere a la confusión que ocurre alrededor de las fechas de las nuevas negociaciones y la demora de los responsables oficiales en salir a aclarar y a colocar los puntos sobre las ies de la operación ferroniquelera. Creo que esto es urgente y necesario dado el volumen de recursos y las ganancias que movilizada cada año ese complejo minero que representa una producción del 4 por ciento del mineral a nivel mundial y un total de reservas de 21 millones de toneladas. Según el diario Portafolio, el viceministro de Minas, Henry Medina, ha hablado de la negociación de una prórroga con cautela, para que ganen ambas partes, al tiempo que señala que las autoridades municipales han sido convocadas a participar en el proceso. No obstante, el alcalde de Montelíbano, Gabriel Calle, sostiene que sólo hasta hace pocos días fue convocado para una reunión en Bogotá. El presidente de Cerro Matoso, Ricardo Escobar, señala que “el proceso ha sido liderado por la Autoridad Minera, hoy Agencia Nacional de Minería, y el equipo negociador de la compañía”. En verdad, ¿de qué prórroga hablamos? Un informe de la Contraloría General de la República indica que “entre el 2007 y el 2010, la compañía solo ha pagado regalías por 870.000 millones de pesos, sobre una producción total de nueve billones de pesos”. Pero “los ingresos por ventas reportados a la Dian en las declaraciones de renta fueron de 23 billones en el mismo lapso.” ¿A qué obedecerá semejante discrepancia en las cifras oficiales? Es importante que el Gobierno Nacional en cabeza del Ministerio de Minas y Energía no permita que se tienda un manto de dudas y de sombras sobre el contrato vigente, porque de lo que se trata es que haya máxima claridad en relación con los beneficios económicos y sociales de la nueva etapa de explotación minera. El país no puede desconocer la opción legítima que tuvo el actual concesionario para prorrogar el negocio, pero tal determinación debe estar revestida de total transparencia y a lo que menos debe prestarse es a ambigüedades y a suspicacias por debajo de la mesa.Hablamos de un contrato que anualmente genera utilidades por 1.500 millones de dólares. Ex congresistas y congresistas, así como economistas e investigadores, estamos muy inquietos con el tema de Cerro Matoso. En mi caso personal me siento obligado a ejercer control político sobre uno de los asuntos mineros más delicados de la actualidad en este sector. Quedamos a la espera de mejores y más alentadoras informaciones del Gobierno sobre el futuro de Cerro Matoso porque con este complejo de ferroníquel no puede haber gato encerrado. Por favor visite www.josedavidname.com o escríbame a
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Publicado en La Libertad el 23 de julio de 2012
|